Contrato de suministro. Responsabilidad contractual por daños y perjuicios.

La entidad Allianz Seguros SA, ejercitando una acción subrogatoria tras haber indemnizado a uno de sus asegurados, interpuso demanda de juicio ordinario contra las mercantiles Endesa Energía SA y EGL Energía Iberia SL en reclamación de cantidad. La cuestión de fondo era si la responsabilidad civil por el incumplimiento de un contrato de suministro de energía eléctrica debía dirigirse exclusivamente contra la entidad distribuidora de la energía, que no fue demandada, o si debía dirigirse contra la entidad o entidades comercializadoras de dicha energía, que sí lo fueron.

Endesa se opuso a la demanda alegando que carecía de legitimación pasiva porque en el contrato suscrito con la aseguradora la relación comercial quedaba sujeta a la Ley 54/1997 del sector eléctrico, norma en atención a la cual las actividades de distribución, transporte y venta de energía eran competencia de las empresas distribuidoras y no de las comercializadoras. Por otra parte, EGL Energía Iberia SL planteó falta de legitimación pasiva basándose en que los únicos responsables de los daños causados por los defectos en el suministro son los distribuidores, y no las comercializadoras.

Ambas demandadas fueron condenadas. La Sala señaló que la comercializadora se obligó contractualmente a una obligación de suministro de energía de acuerdo a unos estándares de calidad y continuidad del suministro. Asimismo, señala el Supremo, el cliente accedió a dicha contratación confiado en que del contrato suscrito podría razonablemente esperar, a cambio del precio estipulado, que la comercializadora respondiera de su obligación, no como mera intermediara sin vinculación directa, sino que cumpliese con las expectativas de todo aquello que cabría esperar de un modo razonable y de buena fe, con arreglo a las características y naturaleza del contrato celebrado.

Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de octubre de 2016.